El primer mes con el tablero estanco IP66 fue una prueba directa de lo que prometían. Lo instalamos en una zona clasificada ATEX de la planta, cerca de los tanques de solventes. La caja de derivación con barrera zener llegó bien sellada, los prensaestopas encajaron sin forzar y el cableado de los sensores 4-20 mA quedó ordenado. No hubo falsos contactos ni alarmas por fugas de corriente. La tapa abisagrada se siente sólida, el cierre de seguridad da confianza. Para ser el primer mes, cero incidencias. Eso, en un entorno con vapores agresivos, ya es un dato concreto.